¿Se acerca un súper El Niño en 2026? Esto sucede en Ecuador

En Ecuador se presentan en marzo de 2026 lluvias fuertes debido a la confluencias de varios factores. ¿Se relacionan con El Niño? No se acerca un...

En Ecuador se presentan en marzo de 2026 lluvias fuertes debido a la confluencias de varios factores. ¿Se relacionan con El Niño? No se acerca un súper El Niño en 2026, pero sí hay probabilidad moderada de un El Niño débil a moderado que podría intensificar el calor extremo en Ecuador. Las organizaciones meteorológicas mundiales como la OMM y NOAA indican una probabilidad del 40-62% de El Niño entre mayo y octubre de 2026, con intensidad débil a moderada inicialmente. El fenómeno podría traer calentamiento del Pacífico oriental, elevando temperaturas, causando sequías costeras y lluvias intensas en los Andes. Los expertos ecuatorianos alertan sobre un posible "Fuerte El Niño" basado en modelos europeos. Los términos "súper" aparecen en medios sensacionalistas, pero los modelos científicos priorizan un evento moderado a fuerte, no extremo como los de 1997-98 o 2015-16. Las predicciones siguen siendo preliminares. En la Sierra, si se llegara a configurar un El Niño en 2026, lo más probable es que no se sienta como “más lluvia todo el tiempo” (eso suele pegar más duro en la Costa), sino como una combinación bien incómoda de calor fuera de lo normal y cambios bruscos en el régimen de lluvias. Podría subir la temperatura y volverse más frecuente la sensación de “verano” en meses donde normalmente refresca. Eso acelera la pérdida de humedad del suelo y estresa cultivos y pastos, justo cuando más se necesita estabilidad. También puede haber lluvias más irregulares: semanas secas y de pronto aguaceros intensos en poco tiempo. Ese patrón es el que complica, porque aumenta el riesgo de deslizamientos en laderas, crecidas repentinas de quebradas y daños en vías, mientras que al campo le cuesta planificar siembra y riego. Y un punto extra: con más calor y sequedad en ciertos momentos, suele subir el riesgo de incendios forestales en zonas altas, sobre todo si coinciden vientos y vegetación seca.